INSTITUCION TERESIANA ARGENTINA
Asociación Internacional de Laicos de la Iglesia Católica
Asociación Internacional de Laicos de la Iglesia Católica
Somos una asociación internacional de laicos que nació en España en 1911. La integramos mujeres y hombres comprometidos con la evangelización, el desarrollo humano y la transformación social a través de la educación y la cultura. Fuimos reconocidos oficialmente por la Iglesia Católica con la Aprobación Ponticia, en Roma, en el año 1924.
La misma abrió las puertas para el crecimiento institucional, así llegamos a Chile en 1928 y Argentina en el año 1938. Hoy estamos presentes en más de 30 países en cuatro continentes.
La Institución Teresiana nace de la intuición profética del sacerdote español Pedro Poveda, ante la encrucijada social y religiosa de los primeros años del siglo XX. Poveda pone el acento en la vida de los primeros cristianos, que fueron capaces de cambiar la Historia con el testimonio de una fe vivida en lo cotidiano, inmersos en las realidades de las que formaban parte.
En cada tiempo de la humanidad, nuestra realidad está cargada de luces y sombras, gracia y pecado, vida y muerte. Es en esta realidad donde se manifiesta el Espíritu de Dios.
Los integrantes de la Institución Teresiana, llevamos a cabo nuestra misión de forma individual y asociada. La asumimos desde las responsabilidades profesionales y familiares, participando así de la misión de la Iglesia. Desarrollamos actividades en diferentes ámbitos, gestionamos centros educativos y proyectos sociales.
Ponemos especial atención en la formación de educadores, acompañamiento a familias y la promoción de niños, jóvenes y mujeres en situación de vulnerabilidad social.
Previo a la XIX Asamblea General (2023), realizamos un proceso institucional de escucha, diálogo y discernimiento para tener una mirada conjunta de nuestras diversas realidades y emprender un camino de reflexión, escucha, diálogo y discernimiento, en grupos internacionales preparando el Encuentro Internacional de todas las Asociaciones de la Institución Teresiana.
De este itinerario surgieron las tres líneas de misión, sus impulsos y compromisos que fueron luego aprobados por la XIX Asamblea General para el periodo 2023 - 2028.
Arraigadas en la intuición profética de Pedro Poveda estas líneas nos impulsan a definir y redefinir nuestro estar en el mundo desde el valor transformador de la educación, con un fuerte sentido evangelizador y sabiéndonos Iglesia en camino sinodal junto María.
Buscamos seguir construyendo espacios de inclusión, diálogo y fraternidad ante la diversidad cultural y religiosa. Abrir espacios de encuentro y fraternidad con personas vulnerables o excluidas en las diversas periferias existenciales y comprometernos en procesos de transformación y búsqueda de justicia.
Promovemos una formación sólida y actualizada profundizando en un discernimiento que nos permita reflexionar sobre las causas y consecuencias de los grandes cambios actuales, revisando el sentido y el alcance de nuestra presencia.
Queremos mirar a las familias en las distintas configuraciones familiares, asumiendo con coherencia que cada una es particular y es tierra sagrada. El dolor de las familias, la vulnerabilidad y sus fortalezas, nos interpelan y comprometen.
Queremos acompañar, acoger, respetar, consolar, ampliar la mirada, escuchar a cada persona en el contexto familiar en que se encuentra.
Nuestro trabajo con jóvenes nace y tiene en el horizonte la convicción de que el Evangelio es fuente de sentido, de felicidad, es generador de proyectos de vida para los demás, proyectos de vida que pueden transformar la realidad.
El carisma de Poveda que compartimos está atravesado por esta convicción y por el deseo de transmitirla. Hacemos esta afirmación, conscientes de que muchos jóvenes con los que estamos en contacto no son creyentes, no conocen el Evangelio, no participan o rechazan la Iglesia. Con todos ellos caminamos. El contacto con la Institución puede ser oportunidad de un encuentro personal con Jesucristo.